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León, un viaje maravilloso Recorrido por la ciudad de León por Armando G. Colino
¡Hola!
Ya que movido por la curiosidad has hecho “click” con el ratón de
tu ordenador, te invito a un pequeño recorrido por la ciudad de León
que a buen seguro llamará tu atención y espero se convierta en
realidad, visitándonos. Aquí
tienes una pequeña parte de esta “ciudad virtual” que es León,
pero puedo asegurarte que en vivo y en directo te vas a llevar una gran
sorpresa. Por ello te animo a visitar una ciudad caracterizada por la
sencillez de sus gentes y la incomparable belleza de sus monumentos. Si ya nos conoces ¡enhorabuena!, porque esta visita te traerá buenos recuerdos y de verdad espero que te animes a visitarnos una vez más. Si eres primerizo te prometo que no te defraudará, porque la ciudad sigue en constante remodelación de sus edificios y calles, sin perder su personalidad y logrando una mayor calidad de vida para sus residentes que se traduce en una cordial acogida a cuantos nos visitan. El centro de la ciudad moderna es la plaza de Santo Domingo, caracterizada desde 1963 por la fuente circular que constituye su mejor seña de identidad. Debe su nombre al Monasterio de Dominicos de la Orden de Santo Domingo de Guzmán, derribado hacia 1926 para abrir la que hoy se conoce como Gran Vía de San Marcos.
Diferenciada del resto de edificios está la iglesia de San Marcelo, patrono de la ciudad y dedicada al centurión romano decapitado en Tánger en el año 298 por abrazar la fe cristiana. La iglesia actual es del siglo XVI y en ella se guardan las reliquias del santo, representado a su vez en el altar mayor por una gran imagen obra de Gregorio Fernández. Muy cerca, podemos admirar un hermoso edificio de viviendas conocido como “Casa Roldán”, levantado en 1922 por el arquitecto Federico Ugalde. Antes de dejar la plaza de Santo Domingo daremos un último vistazo a la distinguida “Casa Ciriaco”, levantada por Manuel de Cárdenas en 1912 y que sirve de marco a la popular avenida de Ordoño II, a la que nos referiremos a la conclusión de nuestra visita. Entre el edificio de ladrillo rojo y el templo de San Marcelo, nos dirigiremos a la plaza bautizada con el nombre de este último. Lo primero que nos llama la atención es un encantador “castillo de hadas”. Perdón, quise decir un hermoso edificio que en los últimos años del siglo XIX levantó el prodigioso Antonio Gaudí por encargo de unos empresarios catalanes de tejidos.
Desde
aquí se divisa cercana la torre de la Basílica de San Isidoro,
a la que nos dirigiremos posteriormente. Ahora tendremos ante nosotros
el conocido Palacio de los Guzmanes, actual sede de la Diputación
Provincial, y que levantara el arquitecto Gil de Hontañón a petición
de don Juan Quiñones y Guzmán en 1559. De forma trapezoidal y fachada
en piedra de sillería, posee un delicioso patio columnado en su
interior. Por su lateral, y en suave pendiente, transcurre la popular Calle Ancha por la que nos encaminaremos, no sin antes dar un repaso al resto de la plaza. Una fuente de finales del siglo XVIII, adornada en su parte central con un escudo que lleva el nombre de la ciudad, nos remite en sus originales entradas a otro tiempo en que su finalidad era la de saciar la sed de la ciudadanía.
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